Etiquetas

, , , , , , ,

  La década de los sesenta, desde un punto de vista industrial, fue sumamente importante. La Paramount pasó a manos de la petrolera Gulf and Western Industries ( 1966) y el multimillonario Kirk Kerkorian compró la Metro Golden Mayer ( 1969). De ahí en adelante los demás estudios comenzaron a desplazarse de las manos de unos a otros hasta que se empezasen a desarrollar los megaimperios audiovisuales que hoy controlan toda la producción.

  Muchos de los productores y realizadores de los años 60 continuaron realizando producciones de bajo presupuesto y de gran simplicidad argumental. Sin embargo, el cambio social tendente favorecía otro tipo de contenidos más acordes con la era del pop.

  La creciente importancia de la televisión había llevado a los estudios de Hollywood a experimentar con diversas modalidades de pantalla ancha para combatir el nuevo medio. Doris Day, años 60 del cine norteamericano.  A comienzos de los 60, Doris Day seguia siendo la novia de América. Pero a finales de la década la estrella de la Day se había eclipsado casi del todo, viéndose ensombrecida por el nuevo estilo de películas.Uno de los elementos que más contribuyó a acelerar el inevitable cambio en ” la fábrica de sueños ” fue la muerte o el retiro de numerosas figuras clave de la era dorada de la industria cinematográfica americana.

  DESAYUNOS CON DIAMANTES.

  Autrey Hepburn con gafas de sol desciende del vehiculo y se dirige a los escaparates del conocido establecimiento mientras desayuna  En un Nueva York totalmente insólito, desierto…se acerca un taxi, de donde sale ella, Holly, una mujer vestida totalmente de negro por Givenchy, se acerca al escaparate de la joyería Tiffany´s, mientras se toma su café…En su forma de mirar las joyas, en los planos  a través del interior del establecimiento, en toda la secuencia inicial, se encuentra la raíz del éxito de este inolvidable película.

  Inocente, astuta, auténtica y sofisticada, Holly vive sin pasado y sin deseos de pertenecer a nadie. Sus fiestas absurdas, amigos interesantes… se introduce de tal manera en el espectador que una vez vista la película jamás se puede olvidar. Es una mujer en busca de su eterna felicidad y quiere conseguirlo cueste lo que cueste, aunque viva en un mundo creado por  hombres y en donde las mujeres son los mismos diamantes.

  Basada en la novela de Truman Capote, “Desayuno con diamantes”, es sin lugar a dudas una de las películas mas importantes y emblemáticas de los años 60. Es una película de Blake Edwards, con una célebre banda sonora compuesta por Henry Mancini y Johnny Mercer en la que se encuentra la famosa canción “Moon River”.

  Con frecuencia se lee y se escucha que “Desayuno con diamantes” es una comedia y pero puede resultar curiosa tal afirmación. Posiblemente, sea debido a las apariciones de personajes como Mickey Rooney, que arranca más de una sonrisa cuando vemos su caracterización de vecino de origen chino sufridor en primera persona de los olvidos y desequilibrios de nuestra protagonista. Pero, si observamos más allá, nos damos cuenta de que en verdad estamos ante un profundo drama, es una película con una gran trasfondo crítico: la desgarradora historia de Holly Golightly, una chica que acepta 50 dólares de sus acompañantes cada vez que va al tocador, una chica que no es otra cosa que una “party girl”, una chica desequilibrada que no sabe lo que es ser amada, ni peor todavía, lo que es amar. Holly no es más que un alma en pena demasiado consciente de la fascinación que provoca en el sexo opuesto y que vive como puede inserta en un clima de hipocresía social, de una fingida alegría.

“Desayuno con diamantes”

La actuación de Audrey Hepburn es impresionante. Parece que el personaje estaba hecho para ella. Si bien, triunfó posteriormente con su aportación como Eliza Dolittle de ‘Pigmalión’ en el musical ‘My Fair Lady’, su caracterización de Holly es un hito dentro de la historia del cine. Paul es una especie de mentor, una voz de la conciencia, aunque se sienta igualmente confuso y acuse los mismos defectos y crisis existenciales. Son dos personajes que, en definitiva, difícilmente resultan simpáticos y que aún así mantienen la atención y complicidad absoluta del espectador. Ayuda que la película juegue permanentemente con una virtuosa reflexión controvertida sobre los estatus sociales y el derecho personal a ser feliz y tener independencia.

   Desayuno con Diamantes’ es una película indispensable de los 60, de obligado visionado, que divierte y se disfruta lo suficiente como para ser un “film” memorable en todos los aspectos.En los últimos tiempos han desaparecido tres de los artífices de esta película: la pareja protagonista, Audrey Hepburn y George Peppard, y el músico Henry Mancini. Sólo queda Blake Edwards. Por encima de todos ellos, está una de las películas más bellas de la historia, una cinta inolvidable que consigue recrear esa mezcla de humor y tristeza en la que se cuecen los recuerdos de los tiempos que, quizás, fueron mejores.

Moon river

Wider than a mile

I’m crossing you in style

Some day…

Old dream maker

You heart breaker

Wherever you’re going

I’m going your way…

Two drifters

Off to see the world

There’s such a lot of world

To see…

We’re after the same rainbow’s end

Waiting around the bend

My Huckleberry friend

Moon River and me…

  Desde que la vi esta película, cada vez que paso delante del aparador de una joyería Tiffany´s me entran ganas de comerme un croissant.

  María Gómez

Anuncios