Etiquetas

, , , , , , , ,

Cartel de la película "Contagio".

Este largometraje dirigido por Steven Soderbergh  (saga Oceans’s, Che) fue estrenado en cines el 9 de septiembre. Protagonizado por Marion Cotillard, Matt Damon, Laurence Fishburne, Jude Law, Gwyneth Paltrow, Kate Winslet, y Bryan Cranston, promete ser uno de los taquillazos de la temporada. No solo por el atractivo de sus actores, sino también por el escenario que plantea.

         Una de las cuestiones que se presenta es si estamos preparados para una infección de este calibre, pues llega un momento en el que los cuerpos de seguridad estatales no pueden ocuparse de la distribución de alimentos y medicinas, ya que el pánico, una vez sembrado, es incontrolable. También se debate qué institución tendría el poder informativo respecto a la enfermedad, pues en la película se muestra cómo el Gobierno estadounidense es capaz de imponerse sobre la propia Organización Mundial de la Salud en la investigación y descubrimientos sobre el virus, provocando que las demás potencias mundiales se subordinen a su trabajo.

         Esto podría considerarse como un mero “cliché” que el cine americano ha adquirido desde hace años: Estados Unidos controla el mundo, tanto por sus súper héroes, como con sus políticos, como con sus fenómenos fan. Creo que es uno de los pocos aspectos de la película que ha provocado un cierto rechazo, pues cuestiona, entre otras cosas, la importancia de organizaciones a nivel internacional que están respaldadas por la confianza ciudadana (como la OMS).

         Quizá esta cuestión tenga mayor acogida en  los debates intelectuales. ¿Es Estados Unidos la potencia que rige el mundo?, ¿qué poder tiene Europa en las decisiones intergubernamentales?, ¿qué baremo se ha de seguir a la hora de tomar medidas sanitarias para determinar los países que antes obtendrán ayuda? La película muestra como China es uno de los países peor parados, pues se crea la imagen de que es el centro de propagaciones infecciosas, ya que es allí donde se produce la enfermedad; y también porque, cuando la cura comienza a ser distribuída, es uno de los países que está al final de la cola, a pesar de su numerosa población. ¿Por qué esta imagen sobre la población china?

         Respecto a los personajes, encontramos una variada gama de tramas, pues el fenómeno vírico se aborda desde diferentes perspectivas. En un principio, encontramos a Thomas Emhoff, personaje al que da vida Matt Damon, que descubre la infidelidad de su mujer pocos días antes de sufrir su pérdida. Ella es Beth Emhoff, interpretada por Gwyneth Paltrow, la primera contagiada del virus que se expande por toda la tierra. Quizá, la trama de Thomas Emhoff queda un poco en un segundo plano, pues la película centra su atención, sobre todo, en el pánico generado por la propagación del virus y en las investigaciones sobre este.

         Por otro lado, encontramos a Jude Law en el papel de Alan Krumwiede, un intrépido periodista de la blogosfera que intenta destapar todos los secretos que los centros de investigación esconden para que la población no quede al margen. Gracias a su popularidad, consigue difundir su información a millones de personas en todo el mundo. En lo que se refiere a Kate Winslet, la eché de menos en la segunda mitad de la película, pues, aunque es un personaje fundamental, desaparece, para mi gusto, demasiado pronto.

         Puede que la trama protagonizada por Marion Cotillard quede inacabada, creo que le falta una continuación, pues se deja en “stand by” pero no se vuelve a retomar. Sería interesante saber qué ocurre con ese pequeño pueblo chino en el que la población ha ido menguando a pasos agigantados debido a la enfermedad.

         A pesar de todo, es una película que recomiendo para los aficionados al cine, pues, aunque existen películas con tramas parecidas a esta, la excelencia del elenco que pone al frente es indiscutible.

Livia Samper Mateo.

Anuncios